domingo, 31 de mayo de 2020

Datos científicos sobre el coronavirus.


El coronavirus SARS-CoV-2 no es el primer coronavirus que se conoce, aunque actualmente sea uno de los más estudiados dadas sus graves consecuencias, debidas principalmente a su hábil y rápida propagación.

Hay muchos tipos de coronavirus


Hay cuatro subgrupos principales de coronavirus, conocidos como alfa, beta, gamma y delta.
Pero los coronavirus humanos se clasifican en alfacoronavirus y betacoronavirus. El SARS-CoV-2, por ejemplo, es un coronavirus de tipo alfa. 

Los animales tienen sus propios coronavirus


Los coronavirus infectan a una amplia variedad de animales y son comunes en todo el mundo.Hay cientos de coronavirus, la mayoría de los cuales circulan entre animales como cerdos, camellos, murciélagos y gatos. En animales, causan enfermedades respiratorias, entéricas, hepáticas y neurológicas con gravedad variable, de asintomáticas a graves. 
Se conocen siete coronavirus capaces de infectar a humanos


De todos los coronavirus conocidos, solo siete de ellos se ha observado que hayan infectado a los humanos.Estos son, por fecha de descubrimiento: 229E (1964), OC43 (1967), SARS-CoV (2002) NL63 (2003), HKU1 (2005), MERS-CoV (2012) y SARS-CoV-2 (2019). 

Todos son de origen zoonótico


También los que afectan a los humanos: todos tienen un origen animal. El MERS y el SARS parecen haberse originado en animales, lo que también es el origen más probable para la COVID-19.
El MERS-CoV y SARS-CoV fueron originalmente virus de murciélago que se diseminaron a un animal intermedio (camello y civeta, respectivamente), que luego expusieron a los humanos a los virus.
El ancestro común de todos los coronavirus tiene más de cinco mil años de antigüedad


Se trata de un betacoronavirus que data del año 3300 a. C., probablemente infectando a murciélagos y aves. Con el paso de los siglos, los coronavirus fueron mutando, diversificándose, y adaptándose a distintos tipos de huésped. Todo indica que los coronavirus evolucionan igual que cualquier otro tipo de organismo: mediante selección natural. 

Todos poseen proteínas en espiga que les permiten infectar células de un huésped


La envoltura en forma de corona está formada por proteínas ‘en espiga’ o puntiagudas, que les permiten colonizar a las células de otro organismo huésped, un humano en el caso de los coronavirus humanos. SARS-CoV-2, como el SARS-CoV, utiliza la proteína S, que actúa como una llave que encaja en la ‘cerradura’ del receptor llamado ACE2 presente en las células pulmonares. 

Los coronavirus humanos causan enfermedades respiratorias de distinta naturaleza


Los coronavirus 229E, OC43, NL63 y HKU1 provocan aproximadamente un tercio de todos los resfriados comunes; el porcentaje restante lo causan otros virus, como los rinovirus y los adenovirus. En cambio, SARS-CoV, que provoca el síndrome respiratorio agudo grave; el MERS, el síndrome respiratorio de Oriente Medio; y el SARS-CoV-2, que provoca la COVID-19, son causantes de enfermedades respiratorias significativamente más graves. 

El primer coronavirus humano fue descubierto en los años 60


Hasta el siglo XX, se desconocía que los coronavirus pudiesen infectar a humanos. El descubrimiento de los primeros coronavirus humanos (el primero se denominó 229E, es de mérito compartido entre dos laboratorios: la investigadora de la Universidad de Chicago Dorothy Hamre y su compañero John Procknow, 

Fueron bautizados así por el parecido de su envoltura exterior a la corona del Sol


A la vista bajo un microscopio electrónico, la envoltura de estos nuevos virus presentaba similitudes con la corona, la capa exterior del Sol. Por eso, el término ‘coronavirus’ fue acuñado en 1968. 

El código genético del SARS-CoV-2 solo pesa 8 kilobytes


Tan solo 8 kilobytes de información codifican el código genético del virus, lo que pesa una página de word de 100 palabras. Las proteínas les permiten ‘engancharse’ a los receptores ACE2 de las células pulmonares, infectar al organismo humano y propagarse rápidamente, viajando en las gotículas microscópicas que expulsamos cuando tosemos, estornudamos o, incluso, hablamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario